SILICOSIS Y CHORRO DE ARENA

La sílice cristalina es un componente básico de la arena y de otros minerales, y el cuarzo es la forma más común de la sílice cristalina. Se encuentra en la mayoría de los lechos rocosos y forma polvo durante el trabajo con minería, en la explotación de canteras, en la construcción de túneles y al trabajar con muchos minerales metálicos. Las personas que trabajan con chorreado de arena también están altamente expuestas a este elemento.

El uso de la sílice cristalina fue prohibido en Gran Bretaña en 1950 para la mayoría de las operaciones con chorro abrasivo, según la Ley de Fábricas de 1949. Esa prohibición, se extendió en 1966 a otros países europeos y en 1974 se añadieron a la prohibición varios países más, con el objetivo de preservar la salud e incrementar la seguridad laboral de los trabajadores. En EEUU existe la norma OSHA 1910.1020 que considera la sílice cristalina como sustancia peligrosa para la salud.

Indebidamente, se usa la arena o sílice cristalina en equipos de chorreado a presión para la limpieza y tratamiento de superficies, como por ejemplo, edificios, fachadas, puentes, estructuras metálicas, depósitos, tubos, etc. 

La sílice usada durante el proceso de limpieza por chorro de arena, se descompone en partículas finas que permanecen suspendidas en el aire. Si estas partículas son lo suficientemente pequeñas como para ser aspiradas y penetrar profundamente en los pulmones, se conocen como sílice cristalina inhalada.

La inhalación continuada de estas pequeñas partículas de sílice causa gran daño a los pulmones, provocando una enfermedad conocida con el nombre de silicosis. La silicosis es una enfermedad fibrósica-pulmonar de carácter irreversible y considerada enfermedad profesional incapacitadora en la Unión Europea.

ABRASIVOS Y MAQUINARIA, S.A. lleva 35 años ofreciendo procesos de chorreado seguros para el trabajador, con la utilización de abrasivos homologados en la UE, y sin los inconvenientes patógenos de la utilización de arena como abrasivo en las operaciones de limpieza por chorro de arena.

Algunos de los abrasivos recomendados, son el silicato de aluminio, el corindón blanco, el corindón marrón, las microesferas de vidrio, la granalla cerámica, la granalla plástica, el abrasivo vegetal, la cáscara de almendra, la cáscara de nuez, la granalla de acero y la granalla de acero inoxidable entre otros, con la ventaja de que su reutilización es mucho mayor, generando mucho menos polvo y, por lo tanto, la aparición de polvo en el ambiente y en el lugar de trabajo es mucho menor.

Además de la utilización de abrasivos homologados que no generen sílice libre en procesos de chorreado, ABRASIVOS Y MAQUINARIA, S.A. recomienda también tener en cuenta los siguientes puntos: la utilización por el trabajador de un equipo de protección individual respiratoria, utilización de sistemas de ventilación por extracción localizada del polvo en la zona de generación, realizar controles técnicos de la instalación y prácticas adecuadas de trabajo para reducir los riesgos a los que puedan estar expuestos los trabajadores durante las operaciones de chorreado.

Porque tan importante es la elección del abrasivo adecuado en el proceso de chorreado, como las buenas prácticas de trabajo y el uso del equipo de protección individual apropiado.