SUSTITUCION DEL DECAPADO QUIMICO POR GRANALLADO O CHORREADO

Hay dos métodos muy extendidos en la industria para decapar superficies metálicas: El decapado por ácidos y el chorreado o granallado. También se emplean en galvanotécnia y en anodizados para preparar la superficie antes de aplicar la deposición o hacer el tratamiento del aluminio.

En el decapado por ácidos se emplean cubas que contienen la solución y mediante inmersión durante un periodo de tiempo se consigue atacar a la superficie el grado deseado. Son los más empleados el ácido clorhídrico HCl, de uso mayoritario, seguido de H2SO4 y HNO3 y en menor medida HF, aplicados puros o mezclados, disuelto en agua con aditivos. La función del decapado es la eliminación de los óxidos metálicos, calaminas y partículas metálicas de la superficie del metal base.

El decapado por ácidos, muy empleado desde hace muchos años se ha visto muy regulado y controlado debido a:

Su elevada toxicidad y el riesgo para los operarios.

Gran cantidad de residuos y elevados costes de gestión.

Mejoras constantes en la seguridad de las instalaciones para cumplir las normativas.

Necesidad de otras cubas de desengrase previo, neutralizado del ácido y enjuague.

No es indicado para grandes estructuras al aumentar el tamaño de las cubas.

Aumento del precio de los ácidos.

Todo ello y más, ha hecho que otros métodos como el granallado o el chorreado hayan tomado el relevo y sean considerados como primera opción al plantearse un proyecto de decapado superficial.

 

El granallado y el chorreado, destacan por:

Rapidez en el proceso.

Ausencia de tóxicos.

Ausencia de residuos costosos de tratar. Las materias primas son materiales inocuos.

Proceso seguro para los operarios y las instalaciones son de fácil mantenimiento.

Por tanto, cada vez es más usual emplear instalaciones de chorreado o granallado para procesos de limpieza de la superficie de los metales, eliminar calaminas y la herrumbre a escala industrial, preparar la superficie para pintura, anodizado, galvanizado, después de tratamientos térmicos, cromados estéticos y recubrimientos varios.

El granallado se diferencia del chorreado simplemente por la manera en la que el abrasivo es impulsado contra la superficie a tratar. En el chorreado se emplea aire a presión que es mezclado con el abrasivo y fluyen por una manguera que desemboca en una pistola que es dirigida por el operario, mientras que en el granallado, el equipo es automático y una turbina eléctrica impulsa mediante palas o paletas el abrasivo a una estancia estanca. Otra gran diferencia es que en el granallado solo se emplean materiales metálicos como son: Granallas metálicas de hierro o de acero inoxidable. En el chorreado se emplean infinidad de materiales, pudiendo ser: Silicato de aluminio, microesferas de vidrio, abrasivos cerámicos, abrasivos vegetales y plásticos, granallas, polvo de vidrio, entre otros. ABRASIVOS Y MAQUINARIA, S.A. es fabricante de instalaciones manuales y automáticas de chorreado y distribuidor de instalaciones de granallado.